sábado, 21 de marzo de 2009

Radar anoche fue un concierto como deberían ser todos los conciertos

Anoche, en un Palacio de Medicina repleto (y con una hora de retraso), Guillermo Galindo, Daniel Menche y Nurse With Wound dieron una clase de cómo debería ser una presentación en vivo en todas sus variantes. Hubo momentos de catársis, de plena extrañeza y casi de llanto. No cuento mucho para dejarlo para cuando empecemos a postear las crónicas de los eventos, pero por mientras, valga esto:

Primero, un Guillermo Galindo vestido de cirujano se puso los guantes y empezó la auscultación. Mientras su pieza, Microkoan, se desarrollaba, él tomó el microscopio y empezó a proyectar imágenes de sus dientes, encías, piel, cabello, además de imágenes de lo que parecía ser lo que quedó de un pastel en un tupper (haía polvo y algo rojo que podía ser una cereza). Con toda la humildad del mundo (a diferencia de Christian Galarreta unos minutos antes), Gal* in_dog terminó su pieza y agradeció los aplausos con una sonrisota y se marchó.

Luego, Daniel Menche dio una de las presentaciones más emotivas de todo radar. Empezó con un sonido claro y amable hasta llegar a un nivel de saturación enorme. Subido de rodillas en la mesa, comenzó a hacer toda clase de sonidos con su cuerpo y su voz, amplificándolos y manipulándolos. Menche se fue en ceros del escenario, ¡lo dejó todo! gritó, se azotó con cables y cadenas, entró en un verdadero trance, de hecho, para cuando terminó le costó unos cuantos segundos darse cuenta de que se tenía que levantar y salir del escenario. Estaba increíblemente feliz, hizo toda clase de caras de sorpresa al público que le aplaudía y se fue trastabillando.

Y cuando Nurse With Wound se subió al escenario, todo ocurrió, una cosa a la vez. A lado de Andrew Owen Liles, Collin Potter, Matthew Scott Waldron y Freida Abtan, Steven Stapleton organizó una serie de momentos que pasaron por todo. Primero, una serie de videos absolutamente friquis y extraños (paredes que excretan carne, colchones cayendo de la nada, familias submarinas) de los que hablaremos luego a detalle. Con tornamesas, guitarras tocadas con arcos de cello, voces y lectura de textos extraños, juguetes tocados frente al micrófono y toda clase de objetos, Nurse With Wound tocó por una hora con un orden y precisión increíbles, tenían todos los tiepos y entradas coordenadas. Al final, de la nada, Stapleton se paró al frente y se disculpó por la tardanza en su soundcheck ¡y empezó a rapear! Horas antes, en una miniconferencia de prensa improvisada, decía: "si se nos da la gana cambiar y hacer el próximo disco de rap, lo haremos, porque eso nos funciona ahora". No mentía. Toda la atmósfera de NWW fue semi oscura, muy contenida, y terminó con un "adios" muy cálido, como si de verdad fueran a volver muy pronto.

Y sobre hoy nos limitamos a los comentarios que ya todo el mundo ha hecho. Patton es un sold out hoy en la noche, y aquellos que no tengan su boleto (ahmm, sniff), mejor búsquenle cómo. Haino va a sacar de onda a todos y Patton y Zu... Ah, Patton y Zu...


Keiji Haino, Mike Patton+Zu; Sábado 21 de Marzo, 22:00 hrs, Lunario del Auditorio Nacional, $400, boletos en las taquillas del Lunario (si es que quedan)

2 comentarios:

Rodrigo R. Herrera dijo...

Ufff menos mal que yo ya tengo mi boleto para Patton.
Nos vemos por allá al rato ;)

Dolor de Caballo dijo...

Menche fue una gratísima sorpresa: Hace mucho que no me topaba con una experiencia sonora que literalmente se desprendiera del cuerpo del autor.

¡Qué involucramiento tuvo con la materia sonora que expelía!, no tuvo reservas sobre la acción ejercida sobre su cuerpo, tanto lo disfrutó que terminó po reventar las conexiones que amplificaban SUS ruidos.

Y tengo que decirlo, es la sesión de performance (si, aunque a muchos les saque ronchas el cruce de "disciplinas" artísticas) más honesta e intensa a la cual he asistido en mucho tiempo.

La interpretación de Daniel Menche bien podría darnos un indicio físico de un concepto caro a la teoría psicoanalítica: El Falo es sonoro.