viernes, 12 de marzo de 2010

¡Hoy empieza Radar con Huey Mecatl en CU!

¡Por fin! Después de una larga espera, Radar, el Espacio de Exploración Sonora del Festival de México, inicia sus actividades con la presentación de Huey Mecatl en la zona de islas de Ciudad Universitaria hoy a las 20:30 hrs. Si están leyendo esto aún están a tiempo de organizarse e ir a uno de los eventos que más expectativa han generado no sólo de Radar, sino de todo el Festival de México. La entrada es libre. ¡Nos vemos todos en Ciudad Universitaria!


Si no se enteraron de qué es Huey Mecatl, entérense dando click aquí.






Huey Mecatl
México

Zona de Islas, Ciudad Universitaria
Metrobús Doctor Gálvez, Metro Copilco

Viernes 12 de marzo, 20:30 hrs.
Sábado 20 de marzo, 16:00 hrs.

ENTRADA LIBRE, CUPO LIMITADO

martes, 9 de marzo de 2010

por fin: Boredoms en Radar

Para nadie es noticia que desde la década pasada la cartelera de conciertos en la Ciudad de México no sólo ha aumentado exponencialmente, sino que ha cambiado verdaderamente de raíz hasta el grado de poder ver en vivo a artistas que durante la década de los 90 o antes se antojaba mucho muy difícil de ver. Los nombres de músicos y bandas que han pasado por el Distrito Federal (la mayoría de ellos por primera vez) son demasiados, pero quizá se pueda resumir este cambio en la cartelera con un par: por un lado bandas como Pearl Jam y Radiohead, que fueron esperadas por miles de fans durante mucho tiempo, generando una expectativa enorme y llenando foros gigantescos; por otro lado, Sonic Youth (con una alineación que todavía incluía a Jim O’Rourke), una banda que a pesar de haber jugado un papel sumamente importante no sólo en la historia del rock sino de la música en general y que nadie pensó que llegaría a ver por aquí, tocó por primera vez en 2004, en un escenario más bien modesto y ante un público afortunado. Este concierto fue, para el tipo de música que nos concierne, quizá aun más significativo, ya que se trataba de una banda que pese a su importancia resultaba difícil ver, pues no representaba la taquilla monumental que otras bandas aportaban para los organizadores de eventos en México. Quienes asistimos esa noche del 21 de octubre del 2004 al Circo Volador, recordamos bien cuando Thurston Moore abrió el concierto con un increíblemente emotivo: Thanks for waiting us for 23 years. Hoy, algunos años después, es posible que se dé un momento muy –pero muy- parecido en el Lunario del Auditorio Nacional.


Boredoms


Boredoms se presenta -por fin- por primera vez en México dentro de Radar, y se trata de un momento importante dentro del Festival: éste ha sido uno de los conciertos más solicitados por todos sus asistentes incondicionales y melómanos en general. Una de las constantes del festival es la afluencia de japoneses en cada una de sus emisiones (originalmente en las jornadas de Decibel), y es cierto también que ya Radar ha logrado traer a otras leyendas japonesas (Otomo Yoshihide y Keiji Haino por ejemplo), sin embargo, Boredoms es un punto y aparte, se trata de una de las bandas japonesas más importantes y que mayor influencia ha tenido internacionalmente. Una infinitud de proyectos se han desarrollado a partir de todos los integrantes que han pasado por sus filas, y sus álbumes han probado el éxito en todos los campos por los que han pasado: desde el underground más duro de sus comienzos (con ep’s y discos como Anal by Anal u Osorezan no Stooges Kyo), el mercado estadounidense y el ‘alternativo’ (Chocolate Synthesizer o Pop Tatari) y más recientemente, el de la música electrónica, minimal y ‘tribal’ (Vision Creation Newsun, Super Ae). Pero, con todo y el cuidadosísimo trabajo de edición de sus discos de estudio, la experiencia de ver en vivo a Boredoms siempre ha supuesto la parte más interesante de su trabajo, pues no sólo su música es demandante para casi cualquier escucha, sino que desde el principio su presencia en el escenario suele bordear algo muy cercano al performance y danza, principalmente por su integrante más conocido, Yamantaka Eye, lo más cercano que tiene la banda a un frontman y cuyo repertorio incluye una amplia variedad de gritos, chillidos, efectos electrónicos y saltos de varios metros de altura. Para muestra, recuerden el proyecto de Yamantaka & Taeji Sawai, AEO, presentado en Radar 2008, que mezclaba dispositivos lumínico/electrónicos, el movimiento del cuerpo y momentos de gritos verdaderamente sordos alternados por susurros.


Yamantaka en pleno vuelo


A este respecto, uno de los proyectos previos más citados para comprender de dónde viene buena parte del estilo performático de Boredoms es Hanatarash, de 1985, banda de Yamantaka que se hizo legendaria (o infame) por sus presentaciones tipo Dadá llenas de performance y ruido en las que a menudo destruían todo en el escenario, sin importarles en lo absoluto la seguridad del público. Para una muestra bastante amplia, click abajo:


Mp3: Hanatarash / Hanatarashi, 1985 (8 tracks)


Originarios de Osaka alrededor de 1986, Boredoms empieza como una banda de punk rock bastante ruidoso y violento; acercándose a finales de los 80, con una alineación un poco más estable (que ya incluía a una de sus integrantes más longevas, Yoshimi P-We), este sonido se va volviendo más y más disonante, lo suficiente como para empezar a marcar distancias e irritar a la crítica local, que lo califica como gratuito y nihilista.


Mp3: B for Boredoms, del disco Chocolate Synthesizer, una muestra del sonido de Boredoms a principios y mediados de los noventa


Importante para este periodo es el álbum Soul DIscharge, con cambios de ritmo abruptos, canciones totalmente fragmentarias, momentos burlones y vocalizaciones fuera de lugar casi todo el tiempo. Este disco, que fue la carta de presentación de Boredoms en Estados Unidos, fue el inicio de una popularidad que los llevó a tocar a lado de Sonic Youth o Nirvana, y a Yamantaka a colaborar en Naked City de John Zorn. El sonido de esta época de Boredoms (que abarca el Soul Discharge, además del Chocolate Synthesizer y Pop Tatari) no cede ni un poco, y sigue siendo desconcertante y difícil, aunque con una gran aceptación del público; es, además de arriesgado y abrasivo, sumamente voluble: en un momento puedes escuchar tracks llenos de distorsión y gritos y en otros puede parecer que estás escuchando una canción más o menos cercana a algo parecido al rock, pero en cualquier momento se desata una capa muy densa de efectos y cambios en el ritmo que hace que en un par de segundos te olvides lo que estabas escuchando y tengas que aceptar lo que estás oyendo tal como viene. Esta es una característica importante del Boredoms de esta época: los discos pueden llegar a ser complicados para el escucha no tanto por todos los elementos “no-comerciales” que incluyen (los gritos y la distorsión que tanto menciono), sino porque la composición misma es sumamente inflexible y poco complaciente, no te permite esperar nada, uno tiene que dejarse introducir en una corriente muy espesa de sonido y sobre todo de tiempos. Aunque en un nivel distinto, podemos comparar esta escucha con las Sonatas and interludes for prepared piano de John Cage: uno puede pensar que lo más complicado de ellas es la alteración del sonido, el que las teclas del piano no suenen como suelen sonar y que uno tenga, durante más o menos una hora, que ‘acostumbrarse’ a este sonido nuevo, sin embargo, lo verdaderamente difícil de las sonatas son sus tiempos. Predecir una línea o una frase dentro de la música se torna muy complicado, existe un interés en el silencio y el tiempo sumamente personal o, por decirlo de una manera más llana, que es más difícil seguir el ritmo. De la misma manera, desde el principio la composición de Boredoms ha estado alejada del rock o punk típico; la idea de narrativa, tan poco complicada en el rock en general, en Boredoms está viciada y es muy maliciosa. Esto es quizá lo que puede distinguir a una banda de punk-noise caótico de una banda como Boredoms, tienen esa manera de entender la música tan particular de muchos músicos japoneses.


Mp3: Heart, de Vision Creation Newsun


Hacia finales de los noventa, con discos como Super Ae y Vision Creation Newsun, el sonido de Boredoms se empieza a mover lentamente del rock ruidoso y sin sentido a una amalgama de electrónica, soundscapes, psicodelia, sintetizadores, percusiones y un trabajo de post-producción aun más pesado.


Mp3: Super Are y Super Shine, del álbum Super Ae


Estos dos discos fueron alabados por la crítica como joyas del avantgarde y son una buena manera de entrar a lo que hace Boredoms hoy día:


Mp3: Relerer (Del disco Live at Sunflancisco, 2007) (un ejemplo de lo que hace actualmente Boredoms)


Recientemente, el sonido de Boredoms se ha centrado en piezas interminables para percusión que incluso han sido etiquetadas como tribales. Uno de los discos más significativos de esta etapa es Seadrum/House of Sun de 2004, en primer lugar porque significó el regreso de Boredoms a los estudios después de 4 años, y en segundo porque aunque no obtuvo la atención de sus discos anteriores, recibió críticas muy positivas. Seadrum/House of Sun consta de dos piezas de alrededor de 23 minutos, la primera de ellas, Seadrum, es una pieza para percusiones acompañadas de vocalizaciones y arreglos para piano. Lo interesante de la pieza es que corre el rumor que las baterías fueron grabadas en la playa, con la marea subiendo poco a poco, modificando así su sonido. La segunda, House of Sun es una pieza marcadamente oriental y densa. Quizá es una mezcla entre estas dos piezas lo que caracteriza más el sonido actual de la banda: lo tribal de las percusiones en Seadrum y este aspecto aparentemente espiritual o de trance de House of Sun.


Mp3: Seadrum, del disco Seadrum/House of Sun del 2004



77 Boadrum, NY, 7-Julio-2007



Quizá el punto culminante de esta etapa de Boredoms centrada en la percusión sea la serie de conciertos Boadrum. El 7 de Julio del 2007 en Brooklyn Bridge Park, en Nueva York, se presentaron con un ensamble de 77 bateristas dispuestos en una formación de espiral, con Boredoms en el centro dirigiendo las acciones. Posteriormente, el 8 de Agosto del 2008 se repitió, esta vez de manera simultánea en Los Ángeles y Nueva York.


Fragmentos en video y mp3 de Boadrum 77


Una guitarra modificada, parte del equipo que Boredoms traerá a México


Mp3: Jungle Taitei, del sampler de la serie Super Roots



Para terminar el post, hay un punto interesante a destacar en esta etapa percusiva de Boredoms: siempre será muy interesante ver a una banda que hace el tipo de música que hacen en vivo, por el nivel de concentración y el estado mental al que se puede llegar, pero, aunado a eso, ver a Boredoms en trance no es sólo ver a un grupo de músicos haciendo su trabajo, sino que transforman este trance en un acto performático (por usar una palabra más o menos adecuada). Un ejemplo a la mano: quienes asistieron a la presentación de Thurston Moore, William Winant y Tom Surgal en Radar 5 recordarán que los 90 minutos que duró el concierto Thurston los pasó con los ojos cerrados. Aunque fue impresionante ver a este sujeto de casi dos metros destrozando su guitarra (y provocando un caos en el escenario hacia el final, usando a camarógrafo y público para seguir tocando), el papel de Thurston sobre el escenario se limitaba a verlo hacer su trabajo de afuera hacia adentro, literalmente metido en lo que hacía. Un ejemplo diametralmente opuesto -pero igual de intenso- fue Daniel Menche el año pasado en el Palacio de Medicina, que a partir de un estado casi de meditación dejó todo sobre la mesa en la que se subió. Puede parecer irrelevante hacer este comentario, sin embargo el ‘trance’ de Boredoms es definitivamente de otro tipo, de adentro hacia fuera, que mueve -más que transformar- estos arrestos hacia un acto que no deja indiferente a nadie: ni a los fanáticos de una de las bandas de rock más importantes e influyentes en la historia, ni a los que irán al concierto por el aspecto experimental de su música, ni a los que aprecian el aspecto escénico de verlos o a quien asista por la mera curiosidad. Boredoms puede conjuntar la concentración extrema de una interpretación mucho muy intensa con un despliegue físico sorprendente. Eso sin repetir con lo que comencé: la noche del 20 de marzo del 2010 en el Lunario del Auditorio Nacional, cuando Boredoms se suba al escenario no sólo será una de las más emotivas en toda la historia de Radar, sino que definitivamente será el primer gran concierto de la década que apenas comienza

Boredoms en Verona, Italia, 2007

Más videos: Boredoms en vivo en Verona 2007, en Philadelphia 2006 y en Terminal 5 Nueva York y ATP en New York, 2009




Boredoms -Fat Mariachi –KK Null / Sábado 20 de Marzo 2010, 20:30 hrs. / Lunario del Auditorio Nacional / $400

sábado, 6 de marzo de 2010

sin mayor presentación, damas y caballeros: KK NULL en Radar

Como si no fuera suficiente con la presencia de Boredoms dentro de su novena edición, el festival Radar se ha encargado de traer a otra figura que ayudó a forjar lo que entendemos como Japanoise y la escena de música experimental de los últimos 25 años. Sin más presentación, señoras y señores: KK NULL




KK Null



Originario de Tokyo, Japón, Kazuyuki Kishino, mejor conocido como KK Null, inició su carrera en los años ochenta en bandas de ‘progresivo duro’ como Ybo2, Absolute Null Punkt o su proyecto más conocido, Zeni Geva. Null es un músico multi-instrumentalista (su repertorio de instrumentos incluyen guitarra, electrónica, batería y voz), que además de tener una discografía abarca más de 100 producciones, se ha dedicado a producir álbumes para otros artistas. Por este lado, las colaboraciones de KK Null con otros artistas no sólo son numerosas, sino que incluyen a algunos de los nombres más influyentes que se puedan imaginar: Boredoms, John Zorn, Otomo Yoshihide, Fred Frith, Keiji Haino, Merzbow, Jim O’Rourke o Koji Tano. KK Null no es nada más un músico japonés con una discografía abultada, se trata de una figura que ha hecho del rock y la música experimental japonesas lo que conocemos ahora (tan sólo pensemos en su trabajo con Merzbow). Null fue decisivo en el desarrollo de algunos de los proyectos más ambiciosos de Japón, como músico tanto como productor, y uno no puede escuchar su trabajo sin pensar precisamente en esto, en que se trata de un músico, y que creo que es la característica más importante de Null: mientras que muchos proyectos japoneses han tenido gran parte de su atractivo en la implementación de muchos elementos aparentemente extra musicales, lo que ha hecho Null siempre se ha basado en una idea de composición muy sólida. Para ejemplo, click abajo:




Mp3: Radio-Anima 1


Mp3: 5:20, del disco Atomik Disorder



KK Null no es un artista al que le baste con sostener un par de sonidos durante horas, haciéndolos más y más pesados, o por el contrario, depurándolos hasta hacer que se fundan con el ambiente: no, Null hace cambios, muchos, y con mucha frecuencia; de hecho, si quisiéramos decir que lo que KK Null hace son soundscapes tendríamos que dejar a un lado esta homogeneidad placentera que solemos asociar con ellos, este estado casi de relajación y el sonido difuso. En este caso el escucha se encuentra ante una avalancha de decisiones, y para cuando un sonido empieza a generar espacios y a hacer que nos acostumbremos a ellos, de inmediato llega otro que necesariamente modifica el espacio que ocupaba el sonido anterior, y en vez de hablar de un flujo en el que los sonidos se van disolviendo en el siguiente más bien hablamos de un entramado, como un tapiz, que genera un espacio nada uniforme, y el único territorio que puede ocupar el escucha es uno más fragmentario que el del sounscape usual, y quizá un poco más incómodo, pero este orden con el que KK Null ‘compone’ logra que el oyente no baje la guardia y se mantenga en un constante estado de atención con todos los sonidos que Kishino procesa en vivo. Y esto sin contar aún el trabajo de voz de KK Null, que añade otra capa a toda esta maraña de sonidos sobrepuestos. Y es que recientemente mucho del sonido de KK Null, la manera en que logra generar estas capas espesas de sonido, radica en el Nullsonic, un ‘instrumento’ utilizado en vivo y creado por Null que consta de un arduo trabajo de archivo de sonidos (sintetizadores y efectos de pedal) en mini discs ejecutados en vivo, relativamente a la manera de un dj.







Aunque este instrumento es una solución a un problema relativamente simple (es difícil cargar con todo el equipo en cada presentación), la idea que el Nullsonic puede darnos del trabajo de KK Null radica en el hecho de que esta disponibilidad de un registro tan amplio de sonidos y efectos, este bagaje tan grande de posibilidades con el que tiene que arreglárselas, habla de una manera de ordenar el sonido en tiempo real, es decir, una manera de componer no con instrumentos, sino con sonido, y esta idea de composición puede manejar grandes cantidades de recursos sonoros, voz y silencios u otro tipo de recursos porque entiende todos estos elementos como parte de comprender y abarcar el sonido. Un ejemplo: lo que hace interesante a muchas bandas que incorporan en sus presentaciones elementos como vestuario, performance o video es que todos estos componentes se entienden en una idea amplia de insertarse en el acto de generar sonido, de ‘tocar en vivo’. KK Null, por su parte, no hace video ni performance en sus presentaciones, y me parece interesante apuntarlo porque lo que vamos a ver es a un músico poniendo toda su concentración en todos los recursos de sonido que tiene, que no son pocos, de manera que lo que podemos esperar de Kazuyuki Kishino cuando se suba al escenario del Lunario del Auditorio Nacional es que ‘se limite’ a desplegar todo lo que trae en su equipo (aunque sencillo y quizá visualmente poco impresionante) y genere esta atmósfera abrasiva que desde hace más de veinte años le ha caracterizado. El mismo escucha en verdad se enfrenta a un problema: cómo seguirle el paso a un artista que procesa más cosas de las que uno mismo puede escuchar. Antes de que se dé cuenta, el escucha ya lleva mucho tiempo escuchando, y tiene que enfocarse tanto en todo lo que se le viene encima que sesenta u ochenta minutos pasan más rápido de lo que parecen. El año pasado, justo al terminar la presentación de Keiji Haino en el Lunario, alcancé a escuchar a un asistente completamente extasiado decir que el tiempo se le había pasado rapidísimo (y Haino tocó unos noventa minutos más o menos). Ya es algo que podemos esperar de un músico japonés, y en el caso de KK Null es sólo una de las muchas cosas que podemos esperar. Aquí más ejemplos:


Mp3: Con Daniel Menche, del disco Raijin


Mp3: Track del disco Oxygen Flash










KK Null en vivo, Octubre 2009


Video: KK Null, Improvisación en 1991, Tokyo


Video: En vivo en Extrapool Nijmegen, Holanda, Octubre 2009






Click aquí para leer una Entrevista de Abril, 2006, antes de una presentación en Budapest (scroll abajo para la versión en inglés)



Además, y para terminar, hay que agregar que el trabajo de KK Null es tan rico y diverso precisamente por esta manera que tiene de abordar la música, desde la perspectiva tanto de un músico experimentado como de un archivista de sonido obsesivo que sabe hacer con una cosa lo que a veces resulta demasiado difícil hacer con la otra: no se trata de ruido, sino de un músico que va más allá de este tipo de definiciones. Por todo esto, el cierre de esta, la novena edición de Radar, no puede antojarse mejor: KK Null y Boredoms, dos de las más importantes figuras del Japanoise de los últimos años, a lado de Fat Mariachi, y todo por un mismo boleto.


KK Null - Fat Mariachi - Boredoms / Sábado 20 de marzo 2010, 20:30 Hrs. / Lunario del Auditorio Nacional / $400

miércoles, 3 de marzo de 2010

Arte acción y mariachis transgénicos directo desde la colonia Del Valle en Radar: Fat Mariachi en el Lunario

Uno de los poquísimos momentos que recuerdo de Sábado Gigante (un programa de televisión de variedad latino-estadounidense que se transmitía por canal 2 a principios de los noventa), fue de una de sus secciones, el concurso de talentos, que era básicamente una competencia de canto para aficionados; en este, un sujeto vestido de mariachi era enérgicamente regañado por Alberto Ángel ‘El Cuervo’ (toda una institución de la música vernácula). Le reprendía en general su mala afinación y sus ademanes sobre el escenario. Sin embargo, y esto es lo que hace que recuerde el incidente, pasó una cantidad ridícula de tiempo sermoneando al pobre concursante por portar el moño de mariachi de manera irrespetuosa (al parecer no le parecía ni el material ni el color, de un rosa metálico brillante). Estaba verdaderamente furioso, llegó incluso a decirle que portar el traje era una vergüenza en él, y que no lo volviera a hacer por respeto a la tradición del mariachi. Aunque burda y anodina, esta anécdota televisiva fue lo primero que me vino a la cabeza cuando me enteré de la existencia de Fat Mariachi.



Fat Mariachi, los hijos pródigos de la Del Valle



Fat Mariachi reprobaría todos los estándares de calidad para un mariachi, lo único que comparten con ellos son sus trajes (en una versión aun más libre) y las alusiones a mujeres y mucho alcohol en sus canciones. Fat Mariachi -y esta me parece la mejor manera de comenzar un post sobre ellos- es un absoluto desmadre.

Por donde se quiera empezar, todo lo que conforma a Fat Mariachi es sumamente extravagante y atraerá al primer incauto: su ‘vestuario’, sus instrumentos, su ‘estilo’ musical (si es que tienen algo que se pueda llamar así), su presencia en el escenario (o fuera de él). Fat Mariachi es un proyecto mexicano-alemán que pasa por la música ruidosa y el performance sin despeinarse y está integrado por Edgar Aarón en la batería, Kai Kraatz en el bajo y Daniel Lara en los samples. Lo primero que llama la atención es su indumentaria, que es la de un mariachi no muy folclórico con tenis Converse y Puma, y aunque no usan el traje de una manera particularmente irreverente, ver a un mariachi alemán pidiéndole al público que le ayude a tocar el bajo es suficiente para que esta versión maligna del mariachi comience a escandalizar al público. Por otro lado, además del bajo y la batería, su mesa de instrumentos electrónicos llama más la atención por lo aparentemente anticuados que se ven: amplificadores naranjas sin marca aparente y lo que parecería ser una maquinita de esas con las que jugabas en la farmacia (algunos de estos instrumentos son creados por ellos mismos). Sin embargo, todo esto no es menos caótico que lo que tocan: por pretencioso que pueda sonar, definir a lo que suena Fat Mariachi siempre les quedará corto: batacazos duros, lineas de bajo fuertes, a veces desesperadamente lentos, otras veces casi simplones, un ruidero eléctrico-electrónico y letras que no hacen las cosas más fáciles. A Fat Mariachi les tiene sin cuidado si su música está de un lado o de otro, y esta desfachatez en cuanto a lo que tocan les permite probar un sin fin de posibilidades que hacen precisamente que su trabajo provoque una enorme curiosidad. Si acaso podríamos decir que bordean una cosa con ecos más o menos cercanos al jazz, el country y la música ranchera. Además, es difícil entender lo que suena si no se toma en cuenta lo que se ve en sus presentaciones: la manera en que se comportan en el escenario es quizá lo más notorio de la banda, y es que ellos son los primeros en recalcar el carácter performático-desquiciante de sus presentaciones: ¡No es Música, es Performance! Como si no fuera suficiente con escucharlos y verlos hacer su disturbio, los integrantes de Fat mariachi, principalmente Kai Kraatz, de repente se salen de su sitio y empiezan a invitar al público a que se involucren con ellos, que toquen sus instrumentos y sean parte de toda esta puesta en escena. En pocas palabras, la sola experiencia de estar en sus presentaciones ya implica un nivel de involucramiento exigente: a nivel musical, a nivel artístico y a nivel físico. Sin embargo, este involucramiento se da, de una u otra manera pero se da, pues se trata de un espectáculo muy abierto y nada excluyente. No importa si es una mezcla de estilos o es rock o música experimental, al final se trata de una tocada en la que todos mueven la cabeza, y el performance, que dicho así puede sonar demasiado serio, termina siendo un relajo en toda la extensión de la palabra.




Fat Mariachi dentro del elevador del MUAC


Para escuchar música de Fat Mariachi, click aquí para ir a su Myspace


Este aspecto de sus presentaciones ha permitido que Fat Mariachi se presente en varios espacios más dedicados al arte que al rock; han tocado en toda la Ciudad de México, y si no los has visto por lo menos seguro te has enterado de sus presentaciones. Los sitios en los que han montado su escándalo van desde el under (el Centro Cutural Border por ejemplo), espacios de arte más serios (la Sala de Arte Público Siqueiros, el Museo Universitario Arte Contemporáneo o recientemente el festival Open Art, en Beijing, China) hasta en su propio estudio, en el corazón de la colonia Del Valle, en fiestas que incluyen colaboraciones con artistas de graffiti. Fat Mariachi ya se adueñó de la atención de muchos en el Distrito Federal, por lo que el próximo 20 de Marzo su presentación en el Lunario (a lado de KK NULL y Boredoms) será su primera vez en un escenario más grande y comercial, tipo rock, y con todo y que este escenario esté más alejado de la gente, definitivamente el escenario no les quedará grande, así que la sola idea de todo lo que se les ocurrirá hacer ya es suficiente motivo de curiosidad para asistir al cierre de Radar 9.








Una prueba de lo que puede hacer Fat Mariachi


también pueden encontrar más videos en el perfil de Vimeo de Fat Mariachi





Si ya les parecía suficiente con ver a dos verdaderas leyendas del japanoise (de quienes hablaremos en esta semana), agréguenle a los mariachis consentidos de la Colonia Del Valle y todo por un mismo boleto en el Lunario. ¡Radar está a la vuelta de la esquina, dejen de dudarlo y asistan al Lunario!



Fat Mariachi - KK Null - Boredoms / Sábado 20 de Marzo 2010, 20:30 Hrs. / Lunario del Auditorio Nacional / $400

domingo, 28 de febrero de 2010

¿Quién necesita Quicktime y mp3’s cuando tienes proyectores de super 8, 16 mm o grabadoras de carrete? La Cellule d’Intervention Metamkine en Radar


El año pasado, dentro de Radar 8, una de las presentaciones que más expectativa causó fue la de Nurse With Wound en el Palacio de Medicina: tuvo muchos momentos memorables, sin embargo, tal vez el elemento más impactante (más aún que ver a Steven Stapleton rapear) fueron los videos proyectados detrás de ellos, eran verdaderamente desconcertantes: paredes que secretaban carnes, familias viviendo bajo el agua, maniquíes y colchones cayendo desde muy alto. Se agradecían enormemente: una característica más o menos común de muchos artistas que utilizan video en sus presentaciones es que suelen ‘abusar’ de efectos e imágenes abstractas, o que procesan la imagen de cámaras en vivo con efectos más o menos igual de simples: difuminar la imagen, mezclar sus colores, fragmentarla. La mayoría de las veces no necesariamente se pretende que la imagen sea análoga al sonido, sino otro elemento por derecho propio; el problema es que muchas veces estas proyecciones no son demasiado interesantes, y terminan siendo si acaso un acompañante del sonido con un impacto tan grande como un protector de pantalla de computadora. Este año, Radar 9 trae a un proyecto que va más allá del concepto de “presentación con video en vivo






Formada en 1987, la Cellule d’Intervention Metamkine es un proyecto de dos cineastas y un músico: los franceses Christophe Auger, Xavier Quérel y Jérôme Noetinger. En verdad que hablamos de cineastas, no de videoastas que proyectan un quicktime durante sus presentaciones, sino de dos sujetos que montan proyectores de 16 mm, que deben estar al pendiente del cambio de carrete, que convierten el escenario en un verdadero laboratorio lleno de bobinas, focos, espejos, pantallas y latas de cinta. Por el lado del sonido, una de las primeras cosas que deben evitarse al hablar de Metamkine es separar el sonido de la imagen, no sólo es difícil tratar de explicar a qué suena Metamkine, también es injusto y parcial, pues todo su proceso para generar sonido responde en gran parte a su proceso para generar imagen. Si uno sólo escucha, encontrará efectos de sonido, distorsiones, sonidos difusos, theremins, instrumentos de cuerda. Quizá lo único que pueda caracterizar a su sonido es que este trabajo de correspondencia en vivo hace que las decisiones sean más lentas y menos formales, por lo que puede sonar abigarrado, casi hosco, pero en cuanto uno parea este sonido con la imagen y con toda la disposición de instrumentos y dispositivos en el escenario entiende que está un paso más allá de ser una relación simple de video y música. Empecemos por un ejemplo:










La Cellule de Intervention Metamkine, Navel, septiembre 2009



Lo más interesante de la Cellule d’Intervention Metamkine no es el simple hecho de utilizar proyectores en vivo, sino su complejo trabajo de edición en vivo. A partir de una idea central comienzan a disparar imágenes que se van transformando en viñetas, y el sonido, generado por sintetizadores análogos, carretes de cinta y objetos amplificados, produce una idea de soundtrack que se mezcla en una manera extraña con la imagen. Aunque no suene mucho más complicado que mezclar archivos .mov o .avi en vivo y hacer otro trabajo de edición de sonido con cualquier programa bajado de internet, hay que pensar que tener que arreglárselas con instrumentos análogos ya implica entender la continuidad de imagen y sonido de manera muy distinta: es más difícil, costoso y complicado tener un archivo de sonidos en cintas que guardar algunos gigabytes de mp3’s en el disco duro de una laptop, tan sólo su almacenaje ya representa un factor importante en lo que se hace en vivo; el tener que encender una grabadora de carrete y escuchar la cinta durante todo el tiempo que dura, sin poder perderla de vista porque eventualmente hay que cambiarla, ya hace que lo que escuchemos sea muy distinto, más involucrado desde la raíz con el sonido. Tendrán que asistir al Palacio de Medicina para poder de lo que estamos hablando pero, mientras tanto, valga decir que se trata de una experiencia de presentación en vivo completamente distinta, y aunque suene más curioso o incluso ‘promocional’ que técnico, lo que hace Metamkine en cada una de sus presentaciones es una película totalmente nueva, y también hace un escenario completamente nuevo para su presentación: tan solo la disposición de todo el equipo de Metamkine es espectacular: mediante espejos que dan la cara al escenario y una puntillosa disposición de los proyectores, la película se dispara hacia el público y es reflejada al escenario.


Video: La Cellule d’Intervention Metamkine en Suiza, marzo 2009






El trabajo de Metamkine no sólo es una acepción verdaderamente abierta del término ‘multimedia’, también es multidireccional: es un proyecto que lo mismo se ha presentado en espacios para el arte contemporáneo, foros más propios del rock, festivales de jazz, salas de concierto, galerías o cines, que ha colaborado por igual con otros proyectos visuales y con otros músicos. Su trabajo, en sus propias palabras, es completamente empírico, y la confrontación de cine y sonido en el escenario nos ofrece una rara experiencia de música liberada de su sumisión al cine, y la de un trabajo de imagen en vivo que es proyectada como si fuera música. Auger, Quérel y Noetinger disfrutan de la espontaneidad de un músico tocando en vivo al mismo tiempo que la responsabilidad de un cineasta que corta, edita y secciona la imagen al tiempo que es generada en el proyector. Con Metamkine el proceso de edición y proyección tienen que entenderse como partes de un mismo proceso muy denso, y sólo viéndolo en vivo puede entenderse.


Audio: un fragmento de una presentación de Metamkine (formato m3u)




Christophe Auger, Xavier Quérel y Jérôme Noetinger



Ahora que, por su parte, el trabajo de Jérôme Noetinger en solitario puede dar una idea de lo que podemos esperar del sonido de Metamkine el próximo 19 de marzo. Aquí algunos ejemplos:


Mp3: Jérôme Noetinger, The Toy Drummer

Mp3: Jérôme Noetinger, Sophie Agnel y Lionel Marchetti, Àpres-midi, del disco Rouge Gris Ruit

Video: Jérôme Noetinger, en vivo en Musica Genera, Varsovia, 2009

Video: fragmento de una presentación de Jérôme Noetinger






Será la noche más larga de todo Radar: cuatro presentaciones que recorren desde la exploración electrónica, la improvisación entre instrumentalistas y el trabajo multimedia. En resumen, que se trata de una presentación que abarca todo el rango de proyectos que se programan dentro de Radar, y lo mejor, todo por un mismo boleto. Ya sea por uno u otro artista, no pueden perderse de un programa completamente inclusivo y ecléctico que asegura hacer la noche de cualquiera que asista.


Cellule d’Intervention Metamkine – Jorge Haro – Burkhard Stangl & Angélica Castelló – Tony Conrad // Viernes 19 de Marzo 2010, 20:30 Hrs. // Palacio de Medicina / $200

jueves, 25 de febrero de 2010

afuera del sindicato y por primera vez en México: Tony Conrad en Radar

Este año, Radar trae a una de las figuras más significativas de Estados Unidos no sólo en el campo de la música, sino también en el del videoarte, el cine experimental, el performance y el arte sonoro, cuyo trabajo se ha presentado en espacios como el MOMA, PS1, The Kitchen de Nueva York o Tate Modern de Londres entre muchos otros, y su presentación dentro de Radar promete juntar muchos de los elementos que hacen de su trabajo uno de los cuerpos de obra más interesantes para un artista multimedia.



Tony Conrad



Tony Conrad (New Hampshire, 1940) es uno de los nombres clave para entender buena parte del camino que ha tomado el video y el arte sonoro estadounidenses de los últimos más de 40 años. La obra de Conrad, que empezó de manera más notoria en el cine (con su filme The Flicker, de 1966), comenzó a trasladar esta estructura hacia el sonido (especialmente el minimalismo de esa época) para crear un trabajo que rebasa los intereses formales para enfocarse en la experiencia directa del sonido y el paso del tiempo. Como músico, el trabajo de Tony Conrad es, aunque no demasiado extenso, de gran importancia; en particular podemos citar dos momentos, el primero data de su incorporación al Theatre of Eternal Music (también conocido como The Dream Syndicate), una agrupación que incluía a Angus MacLise, John Cale, Marian Zazeela y La Monte Young. El Dream Syndicate basaba su trabajo en entonaciones y sonidos sostenidos, los cuales el grupo llamaba dream music (y podría ser lo que hoy día conocemos como drone).

Video: Sample de Day of Niagara, de Inside the Dream Syndicate (Theatre of Eternal Music)






La aportación de Conrad a este tipo de música es muy importante: aunque ya alguien como el mismo La Monte Young había experimentado con esto mucho tiempo antes, el acercamiento de Conrad a la idea de entonación (un proceso que no será explicado aquí) fue una contribución para las generaciones posteriores que basaban su obra en este recurso. Para dar una idea del trabajo del Theatre of Eternal Music, y sobre todo de por qué el estado mental del drone era llamado dream music, vale la pena escuchar esta muestra del trabajo de Young de esa época:


Mp3: La Monte Young, Drift Study, 31-I-69

Mp3: La Monte Young, de The Four Dreams of China


Por otro lado, el segundo momento importante de Conrad en música fue su colaboración con la legendaria banda alemana Faust, referencia obligada del krautrock. Con Faust, grabó Outside the Dream Syndicate en 1972, el cual es, de hecho, el primer disco de Conrad, y a la fecha es conocido como su producción más importante y es considerado un clásico de la música drone y el minimalismo. Aquí algunos ejemplos:


Mp3: Tony Conrad & Faust, del disco Outside The Dream Syndicate: Track 1, Track 2 y The Pyre of Angus was in Kathmandu


Todo este trasfondo nos sirve perfectamente para comprender el sonido de Tony Conrad: su música puede ser una serie de sonidos prolongados no necesariamente distorsionados, pero colocados de manera que el propio sonido del instrumento se comienza a encimar y a generar una especie de ruido limpio, armónico, algo que de hecho no es ruido, sino todo lo contrario: ante una cantidad de sonido tan fino y ordenado, uno ya no puede identificar todas las fuentes, y el espectador se introduce en un flujo homogéneo, casi hipnótico; este sonido es tan extrañamente ‘puro’ que, por ejemplo, el ritmo natural del movimiento del brazo al frotar el arco del violín casi parece ser lo único que marca tiempos al desfasar esta monotonía. A diferencia de una repetición obsesiva de frases y figuras (como en Steve Reich), en donde una escucha atenta permite olvidarse de la música como tal y se empieza a prestar atención al paso del tiempo y al estado de consciencia que esto implica, en este tipo de sonidos prolongados limpios –y recordemos que hablamos de un sonido tan continuo como el del violín-, la consciencia del tiempo permanece, pero el sonido puro se acentúa, y cuando se tienen varias fuentes de sonido es difícil procesarlas todas, generando una cierta confusión auditiva: curiosamente, las maneras más efectivas de depurar el sonido suelen lograrse encimando, acumulando, atiborrando, repitiendo, soportando, y más que ruido limpio, lo que hace Conrad puede ser un ejemplo de drone limpio, lo cual no es necesariamente una contradicción.


Mp3: Tony Conrad, live in Austin, Texas, 1999 (fragmento)

Mp3: Tony Conrad con Angus MacLise, Trance #2






Creo que, dentro de Radar, podemos trazar como referencia directa de este concierto la presentación del año pasado de Nurse With Wound por sus guiños al krautrock, así como la atmósfera lóbrega que ambos comparten; no obstante, lo que hace Conrad es aún más oscuro, específicamente su música suena más oscura. Es cierto que prescinde de los samples o de los efectos de sonido que parecieran tomados de película médica de principios de siglo que Nurse With Wound trajo, sin embargo, lo que Tony Conrad hace suena más lento, abotagado, pero sobre todo, sumamente insistente. Sin embargo, si uno se limita a escuchar lo que Tony Conrad hace se está quedando sólo con la mitad. Si bien puede escucharse como una música sumamente tétrica, al ver cómo se produce este sonido uno se da cuenta que no hay ninguna pretensión sombría ni mucho menos, sino un aspecto bastante lúdico. Para producir este sonido, Conrad utiliza toda una variedad de procesos y objetos que uno no relacionaría con el sonido que generan: utiliza espejos, taladra cosas, proyecta video, convierte la luz en sonido y lo amplifica, enreda cables. Y esto es un enorme plus en sus presentaciones, pues uno no puede dejar de imaginar cómo lo estará consiguiendo. Si uno sólo cuenta con el audio, aunque falte el elemento visual, esta curiosidad de imaginarse todo lo que está detrás agrega una capa extra de información que, no obstante, enriquece la pura experiencia de oír; aquí un ejemplo:





Mp3: Tony Conrad & Stephen Vitello: Mirror/Light
(breve explicación de esta pieza: Conrad refleja una luz con un espejo, esta luz es proyectada sobre un muro y es capturada por Stephen Vitello en celdas fotosensibles, que convierten la luz en sonido, al tiempo que Conrad responde a este sonido frotando el arco de su violín contra el espejo)



Actualmente, lo que Tony Conrad hace se enfoca, como ya mencioné más arriba, en trabajo para violín con todo el respectivo trabajo de amplificación de sonido y video y demás recursos de los que se vale. Lo que haga puede encajar dentro de varias clasificaciones, pero a nivel de presentación en vivo se tratará de una experiencia única que involucra muchos medios por uno de los artistas más importantes de su campo, y definitivamente será una asistencia obligada para los asiduos de esta, la novena edición de Radar.

Para más sobre Tony Conrad, click aquí para leer una entrevista.









Tony Conrad en la sala de turbinas del Tate Modern, Londres, 2009




Video: En vivo en el Swiss Institute de Nueva York, 2007

Video: Tony Conrad con Keiji Haino, en Instal 2006

Video: Interpretación de Ten Years Alive on the Infinite Plain, en Leeds City Art Gallery, 2006

Tony Conrad en Myspace



En resumen: hagan lo que hagan, quieran ahorrar lo que quieran ahorrar, o si sólo tienen curiosidad por lo que será ver a un artista como Conrad entre músicos electrónicos, improvisadores y artistas multimedia, no se vayan a perder de Tony Conrad por primera vez dentro de escenarios mexicanos.



Tony Conrad – Jorge Haro – Burkhard Stangl & Angélica Cstelló – Metamkine // Viernes 19 de Marzo 2010, 20:30 Hrs. // Antigua Escuela de Medicina // $200